No

No

Aprender a decir no. Aprender a recibir un no.

“No” es un limite, es una manera de expresar algo que no se puede permitir en algún momento, alguna cosa que no queremos, alguna cosa que no aceptamos o sencillamente alguna cosa que no nos apetece.

Vivimos en un mundo confuso en el que cuando nos dicen que No nos sentimos rechazados y en el que no queremos decir que No por miedo a que el otro se sienta limitado. A veces preferimos mentir, aunque sea una pequeña mentira, solo para no decirlo!

Hoy mismo andaba por la calle y me he encontrado ante una situación que me ha hecho reflexionar. Me había encontrado otras veces ante situaciones similares. Es más, yo misma lo había hecho alguna vez! Pero a veces, hasta que no haces un clic, no te das cuenta.

Bien. Iba una madre con su niño de unos 2 años, andando cogidos de la mano, y el pequeño tiraba de la madre para entrar en el parque vallado, que tenía la puerta abierta. La madre le ha dicho que no podían entrar en el parque porque estaba cerrado. El niño le ha respondido que la puerta estaba abierta, que podían pasar. Ella le ha dicho que estaba abierta porque estaba rota, por eso no podían entrar. Yo, que miraba la situación desde fuera he pensado… Qué?! Quién se cree esta respuesta? La realidad era que la madre no quería entrar en el parque, por lo que fuese, totalmente respetable, pero por qué no le ha dicho la verdad a su hijo? Por qué ha tapado ese No con un No externo, un No que supuestamente no dependía de ella? Por miedo a decirle No a su hijo, por no haber de aguantar una rabieta de su pequeño ante el límite…? Pensamos que los niños y niñas no tienen conciencia de la realidad, que no son capaces de percibir la realidad tal como nosotros la concebimos, los creemos inferiores a nosotros. Sí, son pequeños y tienen mucho que aprender, al igual que nosotros, pero no, no son tontos. Podemos empezar a tratarles como personas? Sino continuamente creamos confusiones!

Y aquí la cosa ya no va de pequeños o adultos, va de personas. Y es que si educamos en el No, tendremos mucho ganado. La vida, aunque no queramos, nos trae muchos No, y algunos debemos aceptarlos y otros los tenemos que saltar, pero no dejan de ser límites. Aprender des de pequeños a vivirlos es un regalo. Yo todavía estoy aprendiendo a decirlos y a aceptarlos.

Entender que cada persona tiene una opinión, una responsabilidad, unas emociones o sentimientos, una manera de percibir la realidad, una manera de vivir y que cada una es respetable. Entender que cada uno puede decir un No, cuando quiera, y que el otro lo tiene que respetar. Entender que el que recibe el No no tiene por qué tomárselo mal, solamente es una línea que los separa en aquello en el que se le ha dicho que No. Entender que un No que viene de una persona amada no tiene porque ser un “No te quiero” o un “te rechazo”. Entender que es solo un No y que está bien. Entender también que podemos convivir con algunos No. Y que está bien solo hasta que tu decidas poner tu No. No?

El día que aprendamos que un No puede ser un acto de amor, que puede tener una explicación clara que se puede comunicar, o puede ser un No y punto, nos abriremos a la vida, viviremos los límites des del respeto. Respeto hacia uno mismo y hacia los demás.

 

La vida existe porque existen los límites. Qué sería de una célula sin membrana celular?

Berta.

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